|
|
|||
|
|||
|
|
|||
|
|
|||
|
|
Por: Ceci Gómez Para
que el maquillaje se vea espectacular, es necesario conocer nuestra piel
para poder elegir la base que mejor se adapte a ella. Si es grasa
necesitaremos identificar que los componentes estén libre de aceites, si
es normal o mixta, una base liviana funcionará muy bien y si hablamos de
una piel seca la mejor opción es una base luminosa para contrarrestar su
opacidad. Actualmente el mercado ofrece una increíble diversidad de
bases: líquidas, cremosas, compactas, en polvo. Cada una de ellas
favorece a un tipo específico de piel. Sólo debes evaluar su composición
química y aliarte con la que mejor se vaya a llevar con tu piel. Otro
punto importantísimo a la hora de elegir la base es su tonalidad. Ésta
debe ser igual a la de tu color de piel o en su defecto, un tono más
claro. Usar la base como autobronceante es un error que puede costarnos
una apariencia tan falsa como ridícula ya que el contraste con el blanco
del cuello y el resto del cuerpo nos hará parecer una mascarita. Ahora,
¿cómo hacemos para escoger nuestro color? Cuando vayas a comprarla pedí
una muestra del producto que te estás llevando y pintá un pedazo de
papel, después llevátelo a la altura de la cara y compará. Aplicación Para
la aplicación se pueden utilizar varias técnicas: la primera y más
eficaz es utilizar brochas y pinceles, ya que garantiza la uniformidad del
maquillaje. Otra opción es con goma latex. Éstas se pueden comprar en
cualquier supermercado o tienda y sino siempre queda la posibilidad de
hacerlo con la yema de los dedos ( a esta última no la recomiendo pues la
piel de la cara es muy sensible como para someterla a tanta fricción) que
no es conveniente, pues no olvidemos que nuestra cara es sensible).
Recordemos que para que la base cumpla su función debemos tener algunos
cuidados como ponernos protector solar o usar productos que lo tengan
incorporado. Y por supuesto, limpiarnos bien la cara antes de aplicarla
garantizando la frescura y luminosidad de la piel. La función correctora ¿Cómo
me doy cuenta que el producto esta bien puesto? Lo se cuando veo que el
producto logra confundirse con el color de la piel. Justamente la función
de la base es disimular las imperfecciones de nuestra piel, tales como
manchas, pecas o la marca de algún granito. Sí, leyeron bien: disimular.
Otro error muy usual es creer que la base es mágica y pretender que deje
nuestra cara como si fuera de porcelana. Por lo que usarla en cantidades
industriales sólo hará levantar sospechas. Si tus labios son muy
finitos, con la base podés darles más volumen acentuando las comisuras.
Realizá una línea bien definida sobre las líneas de los labios y luego
difuminala con un pincel hasta que se confundan los tonos. Sacá el
excendente con un papel tisu y ya estás lista para aplicar el gloss o
labial. Si ves que se cuartean los surcos de los labios significa que has
utilizado demasiado producto. En ese caso, vuelve a intentarlo. Podés
escribirme a ceci@cecigomez.com
para consultarme tus dudas y aprender juntas cómo lograr un maquillaje
di-vi-no.
|
|
|
|
|
|||
|
|
|||
|
|